Todos sabemos en el país que vivimos, conocemos un poco o mucho sobre los fenómenos geológicos que nos afectan, hemos aprendido a vivir un poco con ellos y tomar medidas preventivas de que hacer o como reaccionar en caso de un incendio, un sismo, huracán, erupción volcánica, etc. Sin embargo, cuando los fenómenos sobrepasan las espectativas es cuando todos los habitantes de grandes urbes como la Ciudad de México entran en pánico, y no es para menos, el ejemplo que por mucho tiempo estuve analizando fueron los sismos ocurridos en 1985, el saldo fue devastador, muchas fallas constructivas, muchos derrumbres... muchas muertes.
Pensando claramente en salvar la mayor cantidad de vidas durante y después de un sismo, pensé en cómo podría solucionar la forma de construir y querer conocer cómo es que fallaron gran cantidad de estructuras nuevas. El punto clave es la ubicación de la ciudad, donde las ondas sismicas se transmiten y amplifican por el tipo de suelo lacustre que tenemos, es por ello que un movimiento oscilatorio puede cambiar a estrepitatorio, siendo éste último más dañino al desanclar muchas veces las cimentaciones de sus lugares de origen y si a esto combinamos el movimiento oscilatorio no solo se desanclan, si no que se mueven de lugar, generando fallas estructurales evidentes y muchas veces el derrumbe.
¿Cómo podriamos construir sin que un movimiento sismico destruya nuestras obras maestras?
por mucho tiempo se han reglamentado los procesos constructivos, haciendo los de México de los más estrictos a nivel mundial, sin embargo razonandolo desde un punto de vista, ¿que es lo que se hace? se aumentan las cantidades de acero y concreto, las dimensiones de la cimentación, se entierra mucho dinero en cimentaciones hidráulicas u otros procedimientos; sin en cambio, cuando un sismo es de mayor intensidad respecto al calculado, las estructuras evidentemente fallan.
Partiendo de estas particularidades me fui dando a la tarea de conocer como sería posible evitar o eliminar por completo estas afectaciones. En primer lugar lo que mataba y sigue matando a muchas personas en este tipo de catástrofes es el peso propio de las construcciones, si fueran más livianas podrían evitarse muchas muertes por aplastamiento, indiscutiblemente habria victimas, pero no mortales. En segundo lugar lo que hace que se derrumben las edificaciones es el contacto directo que éstas tienen con el suelo através de la cimentación. Si éste contacto fuera eliminado, teoricamente las construcciones no sufririan daños. pero ¿como hacer para que una construcción no tenga contacto con el suelo?
Ahi comienza mi labor como Ingeniero. Existe el tren levitante magnético, éste tren alcanza velocidades increíbles dado a la nula fricción que tiene con el suelo y con ello no pierde energía. Funciona cambiando la polaridad de los rieles, generando movimiento de atracción y repulsión al mismo tiempo, ¿cómo es posible ésto? gracias a la electricidad que fluye sobre los rieles.
Tomando en cuenta esto, ¿por que no utilizar el mismo modelo en la construcción?
De ahi surge la idea teórica de construir sobre bases que permitan la levitación gracias al magnetismo inducido electricamente. Sería posible entonces evitar el contacto de las estructuras con el suelo y evitar la fricción, permitiría el uso de nuevos materiales prefabricados, explotaría la imaginación de los Arquitectos.
Ahora bien, en mi labor como Arquitecto, es diseñar y generar confort a los usuarios. Que mejor confort que el hecho de saber que el lugar donde vivo no será dañado.
Es quizá una idea descabellada, pero posible gracias a la tecnología con la que contamos ahora.
Existen muchas cosas por las cuales detuve mi tesis, las principales son los efectos a la salud que tendría el exponerse diariamente a campos magnéticos.
Si bien sabemos, el cuerpo humano contiene ciertas cantidades de metales y el cerebro funciona através de pequeños impulsos eléctricos, es por ello que respecto a la salud un campo magnético tendría diversas complicaciones de las cuales no soy experto.
Ahora de igual forma, si no tengo nada que me una al suelo, tengo diversos factores que me afectarán. Al igual que los sismos, los reglamentos de construcción que manejamos, toman en cuenta los efectos del viento sobre una edificación, especialemente si es de gran altura. Éste será un factor determinante en el diseño de las nuevas construcciones levitantes, puesto que la fuerza del viento no es contínua, se debe lidiar con ella y para evitar estos efectos entra la aerodinámica.
En fín, este es un tema bastante amplio, con gran conocimiento y con grandes aplicaciones a niveles que salen de mi rama, la Ingenieria y Arquitectura podrán diseñar y podrán poner a volar la imaginación y literalmente las construcciones, una vez que se tengan los estudios adecuados respecto a la salud, el entorno, la energía, etc.
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